Grupo Colpatria

El portal de accionistas de un grupo financiero, reconstruido desde cero.

Portada del proyecto Grupo Colpatria

Un portal con años de capas encima

Los portales corporativos rara vez se diseñan mal de origen: se van deformando. Cada área añade su sección, cada trámite nuevo cuelga de donde había sitio, y al cabo de unos años el mapa del sitio se parece al organigrama de la empresa en lugar de a lo que viene a hacer quien entra.

Aquí el trabajo fue reagrupar los trámites por intención —qué viene a resolver el accionista— y no por el área que los gestiona. Es un cambio que no se ve en una captura y que decide si alguien encuentra lo que busca al primer intento.

Ver másVer menos

Los formularios, reescritos

En un portal financiero el formulario no es un detalle: es el trámite. Reescribirlos significa revisar qué se pregunta, en qué orden, con qué palabras y qué pasa cuando algo se rellena mal, que es donde se pierde a la gente.

Un mensaje de error que dice «campo inválido» obliga a adivinar; uno que dice qué formato se espera resuelve el problema en el sitio.

De varios clics a uno

La descarga de documentos pasó de repartirse en varios clics a resolverse en uno. Suena menor y es el tipo de fricción que más se repite: si un accionista descarga el mismo documento cada trimestre, cada clic de más se multiplica por todas las veces y por todas las personas.

Este tipo de ajuste es lo que suele justificar un desarrollo a la medida: no hacía falta un sistema nuevo, hacía falta que el que había dejara de estorbar.

El alcance de este tipo de trabajo está en desarrollo web, y lo que aprendemos sobre estructura y mantenimiento, en artículos sobre desarrollo web.